Imagen principal
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Antecedentes históricos
La noticia que nos da Antonio de Villareal en la segunda mitad del siglo XVI, nos indica que el Padre Ponce “...llegó a un pueblo pequeño, visita de clérigos, llamado Axuno...” dato que nos confirma que la iglesia ya estaba construida; el hospital y el Turitzio deben datar de ésta época, ya que el secular obedeció la instrucción de Quiroga para la construcción de hospitales asignados a atender las epidemias que mermaban grandemente al núcleo indígena. En el siglo XVII era pueblo de indios con cabecera en Huiramangaro y seguía bajo la administración de clérigos.
El “Obispado de Michoacán” nos dice que tenía su hospital, “sin más rentas ni propios que lo que el común de los naturales les dan y trabajan, de que curan a sus enfermos. Y si sobra algo, lo gastan en el ornato de su lglesia...” y agrega “El ministro asiste quince días en cada pueblo, distribuyendo así todo el año...”. Este último dato nos confirma que la casa cural ya existía.
La descripción de ésta última aparece en la Inspección Ocular: “...tiene iglesia de una nave con entablado superior, de tierra el
pavimento, coro alto con mala escalera, ruin sacristía, paredes de adobe, techo de tejamanil, su altar mayor con retablo dorado de mala escultura y dos tarimas indecentes. Fuera, está una torrecita de piedra y lodo, que sirve de campanario...”.
1 actual edificio ha sufrido fuertes modificaciones, el piso ya no es de tierra sino de mosaico y mármol en el presbiterio, la mala escalera fue sustituida por otra de caracol hecha en el siglo XIX, el retablo mayor dorado no existe y en vez de tejamanil se ha puesto teja de barro. de la torrecita exenta no queda ni muestra, y podemos ver en su lugar una fea torre adosada de cinco cuerpos hecha en los últimos años.
El atrio, de gran tamaño, es compartido por la capilla del hospital, ocupa la parte plana del predio y en la sección media se rompe por el tránsito peatonal que la cruza constantemente de norte a sur, sólo interrumpido por la Cruz Atrial. Los vecinos y personal de Gobierno del Estado solicitaron la autorización para construir en medio del predio una Plaza Cívica con su kiosco incluido; dicho permiso les fué negado por la C. Arq. Gloria Alvarez, de Sitios y Monumentos de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, quién además les informó del valor histórico del conjunto, lográndose además la restauración de la capilla del hospital la consolidación del artesonado de la iglesia.
La torre es reciente hecha en materiales contemporáneos, tabique y concreto, sobre un diseño de cubos escalonados en cinco cuerpos coronados por un cupulín forrado de azulejo azul corriente. Desplanta de un cubo liso con acceso al frente que se inició en el siglo XIX según consta en una placa incrustada en el muro frontal que coincidió con la nueva portada y la pintura interior.
La fachada de diseño neoclásico consta de dos cuerpos; el primero con un arco de acceso de medio punto de extradós moldurado con impostas y jambas lisas desplantadas sobre basamento cúbico se flanquea por dos pilastras estriadas de base peraltada sobre fondo almohadillado y capitel dórico ornamentado con una flor. El entablamento superior con molduras y dentellones muestra un friso de guirnaldas y motivos vegetales. En el segundo cuerpo alineadas a las pilastras, dos ánforas
enmarcan la ventana del coro desplantada sobre repisa moldurada; tiene jambas con arco escarzano mostrando molduras en el extradós, remata en frontón trunco con una talla de guirnaldas y el escudo mariano al centro.
En el vértice del frontón a dos aguas que sigue la pendiente del techo y se corona con cornisa moldurada de cantera, se ubica la cruz del mismo material sobre peana cuadrada.
La puerta principal entablerada, data del siglo XIX y muestra en el medio punto la corona mariana en una moldura circular de la que sale un resplandor dorado.
La nave por el exterior es de piedra, lodo y adobe aparentes a excepción de la fachada, por el interior tiene los muros aplanados y decoración con cenefas neoclásicas decoradas con guimaldas, se divide por falsas pilastras pintadas en el muro que coinciden con cerchas sin decorar a la manera de arcos fajones que entroncan con el arranque de los tirantes, cuya permanencia ha permitido que los muros no se abran y que el artesón de batea completa que cubre el techo subsista. La pintura en muros tiene el color azul mariano, y solo una ventana ilumina el interior, lo que hace que sea obscuro y acogedor.
El coro es reciente, el original se cayó hace 25 años y fue repuesto por los vecinos, desde el sotocoro se observan las tablas
policromadas que pertenecieron al artesón de la capilla del hospital.
El artesón de la nave es de llamar la atención, consta de doble batea a la manera del siglo XVIII, con medias naranjas separadas por cerchas y tramos sobre la nave, decoradas alternadamente con rosetones en azul y ocre con ramilletes de rosas al centro en honor a María, los paños de los riñones de la bóveda se enmarcan con finas líneas con esquinas curvas y decoradas, el diseño es casi idéntico al de Tzetzénguaro, aunque el repinte a la cal de Ajuno tapó la decoración original de la bóveda.
En la media naranja, vemos tres atributos marianos en vez de tres imágenes: una joven doncella en el lado izquierdo, vestida de azul, con amplias crinolinas y un ramo de azucenas en la mano, sostiene el ancla, símbolo de La Esperanza; en medio, otra mujer sustenta la cruz y tiene los ojos vendados, es La Fe; y en el extremo derecho otra imagen femenina de vestido rojo y manto azul con un niño en brazos y otro a su lado, nos indica que indudablemente es La Caridad.
Las tres muestran aureolas de rosas flotando sobre sus cabezas.
La temática es difícil de interpretarse, porque los lugareños han olvidado su significado y el retablo neoclásico casi las oculta.
Este último es de una calle y un cuerpo, construido sobre un basamento neoclásico y entablamento de friso decorado con racimos de uvas y dentículos, soportado por columnas compuestas, alberga a la Virgen de la Asunción, espléndida imagen que de igual manera que el Señor del Calvario y San Pedro Apóstol constituye la mayor riqueza iconográfica del lugar.
La sacristía forma parte de la casa cural, que se desarrolla en dos crujías de un solo nivel hechas en adobe y teja a la del frente del atrio se le coló una losa de concreto que se recubrió con teja, el resto conserva las características típicas de la localidad, se sabe que era usada por los párrocos desde tiempos de su fundación, ya que la crónica dice: “...E ministro asiste quince días en cada pueblo, distribuyendo así todo el año...”
Orden religiosa (original)
clero secular
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Michoacán , Pátzcuaro, Santa María de Ajuno
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Plaza Principal
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
ciudad
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
Centro del Poblado
Código Postal
60612
Otra localización
Santa María de Ajuno
Planta arquitectónica (original)
Una Nave
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 diciembre, 1995


















