La cara y las manos de la santa, que es lo único que se puede ver, pues lo demás está escondido debajo de mucho ropaje, son de gran calidad, tanto por su talla como por el acabado de la encarnación. Los rasgos de la cara son finos y armoniosos, de manera tal que el ridículo traje no le hace perder dignidad.
Observaciones del bien mueble
Los ojos son de vidrio y las pestañas naturales. Ocupa la tercera calle del Retablo de San José.
Materiales constitutivos
madera, policromía
Técnica de manufactura
Tallada y pintada
Alto
1.75
Ancho
0.5
Profundidad
0.5
Responsable del levantamiento de información del bien mueble