Antecedentes históricos
El centro de la población de San Juan de los Arcos es distinguible, entre otras varias razones, por la presencia de elementos arquitectónicos de reconocido valor: se trata de los perfiles del volumen de la capilla y de su espadaña.
La capilla, pues, ocupa un lugar importante no sólo en el centro sino en las perspectivas de la comunidad.
La capilla fue construida con mampostería de piedra y adobe y algunas aplicaciones de tabique si bien la fachada principal fue resuelta con cantera a la que se conservó aparente. El edificio, así, está mejor representado por su fachada de acceso, elemento que consta de una portada y de un campanario, componentes ambos que se alzan sobre un mismo eje compositivo: la portada lleva dos piezas -más que dos cuerpos- dedicados cada uno a un vano: el primero contiene a la puerta de acceso, que está inscrita en un arco de medio punto, y el segundo se organiza en tomo de la ventana del coro, que es de trazo rectangular muy sencillo.
A pesar de que la cantera aparente provoca una cierta desaparición visual de las incorporaciones de elementos arquitectónicos y decorativos del mismo material, ha de considerarse que se trata de una propuesta con remotas pero ciertas influencias d las corrientes académicas.
Sobre el mismo eje de aquellos vanos, y en la interrupción del alto pretil que corona el muro del volumen, se eleva el campanario en forma de espadaña: ésta, a su vez, consta de dos cuerpos, uno qué lleva dos vanos para las campanas y otro que lleva sólo uno pero que se encuentra en la parte más alta y del que parte un remate de perfil mixto. E los varios niveles de las partes altas de la portada fueron colocados varios jarrones con el único ánimo de subrayar que la decoración también desempeña papeles de cierta relevancia. Vale decir, además, que la sección posterior de la espadaña, “como las fachadas laterales, muestra un aplanado que cubre tanto las piezas de piedra como las aplicaciones de otros materiales.
El interior del recinto es el clásico de las obras del todo populares: en ese espacio se advierten lo mismo apegos por algunos recursos que soluciones altamente prácticas, como la utilización de bóvedas catalanas, recursos estructurales típicamente jaliscienses en la integración de las cubiertas, productos todas de una intervención relativamente reciente.
Así, ese espacio central de la composición está organizado para rematar en el presbiterio y, sobre todo, en el área del altar y en los significados del retablo, arreglo vernáculo en el que se recurrió a las formas y las propuestas consagradas por la aplicación de las normas. de aliento neoclásico, escuela de cuyos y alcances parece haber más bien escasa información.
La imaginería que completa las apariencias del presbiterio es también popular y de calidad muy mediana.
El recinto, empero, incluye elementos hondamente relacionados con la comprensión del fenómeno arquitectónico que dio lugar a los inmuebles de culto. Por ello, al pie de la nave se encuentra el coro, que si bien está prácticamente fuera de eso sigue siendo una pieza clave en la recepción del diseño del espacio para los usos del espíritu. Desde ese local, además, se inicia una escalera metálica que conduce a la espadaña y a la azotea.
Con la modestia del caso que es común a este tipo de obras en un medio casi del todo rural, la capilla contiene también propuestas que tendrían que ser observadas y cuidadas con mayor dedicación: las pilastras adosadas que sobrevivieron a los cambios en la cubierta, los sencillos entablamentos y hasta la balaustrada desproporcionada que da sentido a la continuidad de los muros por su cara interior.
La población de San Juan de los Arcos procede de una organización rural quizá vinculada con el funcionamiento de algunas haciendas productoras de azúcar en el área de Tala. Se trata, pues, de un asentamiento con históricos de cierto interés para la comprensión del desarrollo industrial y social en una zona importante de Jalisco.
La capilla de la población, que está dedicada a San Juan Bautista sugiere, además, una muy temprana ocupación del territorio, quizá de los primeros evangelizadores que, desde luego, abrieron muchos caminos hacia varias comunidades en las cercanías de Guadalajara.
Puede ser, en resumen, que la capilla de San Juan Bautista revele una etapa de intervenciones en asentamientos antiguos alrededor de los años finales del siglo XIX y quizá hasta de los primeros del XX toda vez que esa clase de inmuebles, junto con muchas localidades rurales, vivieron una última etapa de esplendor popular en esa época, justo cuando se vivió la transición
entre la tradición y una notable modernidad debida a la conciliación de algunas industrias que luego se convirtieron en base del desarrollo del Estado.
Orden religiosa (original)
Diocesano
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Jalisco, Tala, San Juan de los Arcos
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Lázaro Cárdenas y López Mateos
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Planta arquitectónica (original)
Rectangular
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público (clero secular)
Tipo de uso del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 diciembre, 2008