Antecedentes históricos
La parroquia de San José Obrero es una obra ciertamente interesante y contradictoria: se trata de un edificio de dimensiones verdaderamente mayores que fue iniciado en el último tercio del siglo XIX y que fue terminado, después de un sinnúmero de trabajos, a principios del XXI. Es una obra en la que se pretendió ajustar la modernidad a las enseñanzas de una escuela compositiva y constructiva que floreció hace 700 años y en la que, además, se invirtieron muy cuantiosos recursos de una población próspera pero difícilmente dueña de excedentes tan notables.
La parroquia ocupa una vasta manzana de la población. Es tan grande el predio que ocupa que su atrio es prácticamente una plaza central, más de dos veces más grande que la Plaza de Armas en el cercano centro del poblado. Lo más interesante de esta obra, aparte otras consideraciones, se encuentra en la decisión que tomaron y que reiteraron sus patrocinadores y benefactores en el sentido de apegar el edificio a las propuestas consagradas por la escuela histórica gótica. En esa perspectiva, todo en el complejo aspira a ocupar un sitio reconocido antes como válido y característico de la arquitectura religiosa. Por ello, y porque el conjunto está construido básicamente con cantera en tonos rosa y naranja claro, llama la atención que el espíritu neogótico tenga tanto arraigo entre la población.
La fachada principal del inmueble, que mira al oriente, es una combinación de una portada clásicamente gótica con un par de torres en las que se advierten, además, algunas influencias de la Catedral de Guadalajara. Y, a propósito de influencias, es posible que uno de los de este edificio también se encuentre en la capital tapatía, y más específicamente en algunos intentos de interpretación de obras neogóticas que luego se volvieron célebres, en especial a principios del siglo XX, cuando Adamo Boari hizo la propuesta que condujo a la erección del Templo Expiatorio a la manera de una catedral europea del medioevo.
Los elementos de la fachada, portada y torres, en efecto, presentan soluciones, volúmenes y hasta molduras influidas por el aliento neogótico; destacan, sin embargo, la ventana de coro a manera de rosetón, y los cuerpos bajos de las torres, previstos no sólo para complementar los cubos que forman parte de la portada sino para soportar la formidable elevación de los remates en ángulos que reclaman una destreza constructiva francamente excepcional.
En el interior de la única nave -que no deja de sorprender como solución estructural-, los papeles principales están a cargo de las bóvedas de nervaduras y, sobre todo, de los efectos de luz y sombra que lograron las piezas con las que se interpretaron las propuestas góticas de los mínimos detalles. Los arcos que distribuyen las cargas de las estructuras son piezas notables pues están resueltos sobre haces de columnas medias muestras que simulan apoyar incluso a los terceletes; las bóvedas llevan varias claves y las ventanas en los tímpanos de los muros terminados en arcos apuntados dramatizan la observación de los espacios interiores de la parroquia.
La cúpula desempeña un papel de la mayor relevancia en la composición pues se trata, en efecto, de una propuesta completa, comprometida y sincera de estructuración a la manera de una escuela histórica en la que cada elemento y cada pieza desempeñan papeles de importancia, desde las nervaduras de cantera hasta los tabiques que, cuidadosamente, integran los paños de las bóvedas. Y, desde luego, el alarde constructivo, que en la cúpula encontró lugar en la clave, donde se alza una linternilla que sigue subiendo para hacer algunas perspectivas verdaderamente increíbles.
El objeto central del templo, que es la combinación de presbiterio con arreglo a manera de retablo, también es una propuesta neogótica si bien ciertamente menos lograda: el presbiterio es sólo un espacio generoso y el retablo, cuyo diseño dispuso de un gran muro testero, fue finalmente limitado a cubrir sólo una parte de ese paramento con una sucesión de cuadros y escenas francamente menores. El retablo es de tres calles y dos cuerpos y apenas si interpreta los conceptos y el espíritu que anima a ese tipo de objetos, y no sólo del gótico. En el cuerpo inferior aparecen un Sagrado Corazón, un Cristo en la Cruz y una representación no identificada de la Virgen con el Niño, mientras en el segundo cuerpo una escena de San José con el Niño va flanqueada por dos ángeles. El primer cuerpo muestra recuadros formados por pilastras y arcos conopiales y el segundo sitio bajo arcos apuntados. Todo en el retablo es de muy escasa calidad. En la capilla lateral norte, que corresponde al espacio del cubo de la torre de ese lado, se encuentra una imagen de la Virgen de San Juan de los Lagos que preside un área de culto en la que también se halla un Santo Entierro de algún mérito artístico e histórico.
La placa que "México, Consejo de Promoción Turística y la Secretaría de Turismo del Gobierno de Jalisco" hicieron colocar en la portada de la iglesia reza lo siguiente: "Parroquia de San José Obrero. Construcción iniciada en 1879 a iniciativa del Sr. Cura D. Mauricio M. López. Dignísima obra de arte, de estilo gótico. Para verlo hay variados y muy diversos ángulos y multiplicados sitios -desde la periferia de la ciudad hasta arriba pegados a los muros-. En el interior, las bóvedas con sus nervaduras atraen principalmente por su tejido en piedra; es considerado el más alto del mundo, de una sola nave, por sus columnas altas."
Una segunda placa en la misma zona del edificio, ésta de bronce, da fe de lo siguiente: "Este templo parroquial de San José Obrero fue consagrado por el Excmo. Sr. D. Javier Navarro Rodríguez (49 Obispo de San Juan de los Lagos) el 19 de marzo de 2005 siendo párroco el Pbro. Juan Fco. Navarro Gutiérrez. Arandas, Jalisco."
Pero una tercera, ubicada en la planta baja del dintel que debió construirse para alojar una campana que fue imposible subir a su sitio a varias decenas de metros de altura, anota lo siguiente: "Campanil y Campana Mayor. Fue fundida en el año de 1969 por el Sr. Carlos Arteaga en la Cd. de Guadalajara, Jal. a petición del Pbro. Juan Pérez Gallegos y Don Fortino Coss y León, su
peso es de 14,985 Kg. Sus medidas son 3 m de alto por 3 m de diámetro. Su badajo pesa 502 Kg. Y mide más de 1 m. Hasta el momento entre las más grandes ocupa el primer lugar en América Latina y séptimo en el mundo. El 27 de julio de 1999 a propuesta del presidente Municipal C. Eduardo López Camarena y el Reg. Netzahualcóyotl González Alfaro fue autorizada por el H. Cabildo de esta ciudad la construcción del campanil con el apoyo del Pbro. Juan Francisco Navarro Gutiérrez. H. Ayuntamiento de Arandas, Jalisco, 1998 - 2000. Arandas, Jalisco, 19 de enero del 2000."
Orden religiosa (original)
Diocesano
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Jalisco, Arandas, Arandas
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Álvaro Obregón y Miguel Hidalgo
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Planta arquitectónica (original)
Cruz Latina
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público (clero secular)
Tipo de uso del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 diciembre, 2008