Clave del inmueble
MX-SC-DGSMPC-BI-14-007538
Nombre del Inmueble (en cédula)
San Martin Obispo de Tours
Periodo legal del inmueble
Época
Siglo XVIII - XIX - XX
Siglo de inicio de edificación
Estudio Monográfico
Antecedentes históricos
La parroquia es una obra fundamental en la comprensión del fenómeno jalisciense que consistió en producir obras de su naturaleza de dos en dos en la primera época del virreinato y desde luego durante el dilatado plazo de la evangelización. Esta edificación, que desde luego fue propuesta y levantada frente a la capilla de la Limpia Concepción, y con ello, ha sido testigo de los empeños de la comunidad durante un largo tiempo: primero como visita, luego como ayuda de parroquia y desde 1894 como una parroquia sólidamente establecida.
En esa medida, esta parroquia ha sido un producto de ciertos procesos de evolución que, en el terreno arquitectónico, utilizaron los mismos elementos para la composición de espacios específicos. Las fachadas del edificio, que dan fe de su desarrollo han terminado por ser paramentos comunes del conjunto urbano, al que se han integrado por medio de sus aplanados y hasta sus colores, condiciones todas que se reflejan de mejor manera en su fachada principal.
La parroquía es una propiedad que incluye un gran atrio, espacio que se extiende entre la obra, al oriente, y la calle de su acceso, al poniente, lo que supone un eje de disposición que puede considerarse paralelo a su similar de la plaza principal, que sería su paralelo. Como en otros sitios de abolengo equiparable, el atrio de la parroquia es ahora un amplio jardín en el que prosperan varias especies y al que concuerden distintos grupos sociales en busca de encuentros, de intercambios y aún de pausas en sus circulaciones o en sus caminos cotidianos.
La fachada principal de la obra es una sabia combinación de los elementos de la portada y de las torres del campanario y del reloj, componentes que reflejan, de varios modos, los distintos momentos por los que ha atravesado el inmueble en su integración. La portada consta de dos cuerpos y un remate: el primero aloja a la puerta de acceso y el segundo a la ventana del coro.
Ambos fueron delimitados por dos pares de columnas medias muestras que se elevan sobre basas y que llevan capiteles clásicos y entablamentos cuyos frisos fueron decorados también a la manera de los antiguos que consagró el Renacimiento. El primer entablamento es ondulante y quebrado y el segundo, más recto, fue acondicionado para soportar un frontón curvo del tipo más ortodoxo.
Esos elementos, de los que puede afirmarse que dispuso la comunidad para expresar sus propios alcances y su propia percepción de los símbolos arquitectónicos, fueron utilizados, además, como bases para el diseño y erección de las torres del conjunto, la del campanario, al norte, y la del reloj, al sur. La primera es de un solo y alto cuerpo en el que privan las propuestas de las jambas, las impostas y los marcos de los vanos así como el juego de pilastras con que se resolvieron las esquinas. El remate, por su parte, es un elaborado cupulín que reproduce, a menor escala, los componentes de las fachadas antes de resolverse en una linternilla y una cruz. La torre de I reloj, agregada tardíamente, arranca desde el nivel del pretil y luego, en forma de cilindro, ofrece una superficie suficiente para alojar la carátula del reloj antes de concluir también con un cupulín que evidencia su apego al resto de la composición.
El interior de la nave se hace atractivo por un sistema de proporciones particularmente bien logrado. La planta del edificio es rectangular y su volumen está dividido en tres tramos estructurales, un espacio para la cúpula y una quinta zona en la que fue instalado el presbiterio. La estructura es ostensible mediante las pilastras que transmiten las cargas y las dovelas que configuran los arcos formeros: esas piezas son de cantera y desde luego contrastan con la superficie lisa y el color blanco de los muros laterales y de las bóvedas de arista a las que se confió cubrir el espacio de culto de la mejor manera posible.
El presbiterio de la parroquia es un sector importante y ha sido resuelto con soltura y hasta con fortuna pues es un fiel reflejo de los gustos populares y de la correcta utilización de los objetos con que se identifica la mayor parte de la población. El arreglo a manera de retablo que ocupa el muro testero es de madera y otros materiales y, como es habitual en la zona, va dividido en tres calles y un solo cuerpo: las dos laterales están formadas por pórticos en los que se muestran columnas de fuste liso y capiteles corintios además de entablamentos muy ortodoxos que se quiebran al centro para formar un cuadro que ahora, y en los últimos años, ha permanecido vacío. Los espacios intercolumnios de los dos elementos laterales llevan piezas escultóricas de cierto Interés pues proceden de la escuela tapatía del siglo XIX: un San Martin Obispo de Tours, del lado del Evangelio, y una Purísima Concepción del de la Epístola. El tímpano del muro testero aloja una pintura en la que se representa una escena que preside el Padre Eterno.
La cúpula de la parroquia se alza sobre una planta octagonal apoyada en cuatro pechinas; luego el volumen lleva un tambor con ventanas de trazo rectangular y su casquete semiesférico se encarga de proteger el espacio interior y de reflejar la luz. La nave de la parroquia también lleva un coro que se apoya en un arco rebajado y al que termina un barandal a manera de balaustrada. En ese elemento, como en pocos otros, son ostensibles muchas de las inquietudes formales y plásticas de los autores de la obra pues congrega estructuras, materiales, motivos decorativos y hasta mobiliario que muy bien podrían representar a los más significativos sectores de la comunidad. La imaginería y otros objetos y elementos de la parroquia son de linaje popular y de calidad que no ha sido probada suficientemente.
La parroquia de San Martín Obispo de Tours es un edificio de gran interés: gracias a la importancia de su comunidad y a la atención que demandaron incluso algunos pueblos vecinos, esta iglesia comenzó una etapa fundamental de su vida útil siendo una obra barroca en 1736 y terminó siendo una creación popular influida por las tendencias del neoclásico, primero en 1879 y luego en 1950, fecha ésta última en que se le practicaron las más recientes modificaciones.
El antecedente de 1736 no sólo es interesante sino válido porque de entonces, e incluso de antes, procede el esquema de relación entre dos espacios religiosos -entre la parroquia y la capilla de la Limpia Concepción- que pusieron en práctica los hermanos menores desde la primera época de la evangelización en la región. Y, más tarde, se sabe que la iglesia ya existía en 1859y que uno de los últimos trabajos que se le agregaron fue la construcción de la torrecilla del reloj, 20 años después, en 1879. En 1994, además, fue celebrado en el pueblo el primer centenario de la designación del templo como parroquia.
El esquema que propuso enfrentar dos zonas de culto con sus respectivos espacios es un rasgo de importancia sólo de las provincias de Jalisco y tuvo como propósito distinguir los recintos para la evangelización de las áreas de atención a los miembros de la comunidad: de ahí la denominación de las segundas obras como "capillas de hospital".
Orden religiosa (original)
Orden de los Frailes Menores
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Jalisco > San Martín Hidalgo > San Martín Hidalgo (140770001)
Estado Municipio Localidad (Original)
Jalisco, San Martín de Hidalgo, San Martín de Hidalgo
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Gabino Barreda
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Planta arquitectónica (original)
Rectangular
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público (clero secular)
Tipo de uso del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 diciembre, 2008