Antecedentes históricos
La capilla es una obra que debe contarse entre las más antiguas de San Juan de los Lagos. Como su nombre lo indica, la capilla fue levantada con el propósito de conmemorar el primero de los milagros de la Virgen de la Inmaculada Concepción, ahora de San Juan de los Lagos. La obra se encuentra frente al Jardín del Hospital, una de las plazas más interesantes en la organización urbana de la ciudad pues es un espacio peatonal relativamente limpio que debe destacarse entre el complejo medio dominado por los automóviles, los autobuses y, sobre todo, por los vendedores semifijos y ambulantes que ahogan todo el centro de la población.
La capilla, además, forma parte de un pequeño complejo en el que debe reconocerse, también, al "pocito" que más específicamente recuerda el milagro hecho por la Virgen, y que se encuentra en el local anexo al poniente de la capilla. La obra histórica fue construida con mamposterías de piedra y luego sus muros fueron aplanados dejando aparentes sólo las piezas de cantera que fueron incorporadas para ello, para mostrarse.
La fachada de la capilla se abre al norte, a la plaza. Aunque es de menores dimensiones, consta de una portada y de una torre de campanario, creaciones que se han sumado a la capilla a lo largo de su historia pues es un hecho que no forman parte del elenco original de soluciones del primer edificio. Como todas las obras de carácter popular que se hallan en Jalisco, ésta ha estado en manos y bajo el cuidado de la comunidad, lo que ha significado, aparte otras cosas, que muchas de las intervenciones que hoy la caracterizan han sido hechas con recursos, con cierta dignidad, desde luego, pero sin algunos apoyos arquitectónicos y constructivos verdaderamente fundamentales.
La fachada principal, así, lleva los volúmenes del cubo de la torre, la portada y el propio campanario: el primero es un sólido muro que presenta una puerta de acceso a nivel y frente a la plaza, una ventana mínima a la altura de la escalera y un remate en el que se ostentan dos placas de piedra labradas con motivos vegetales. Sobre el nivel de esos componentes de la decoración se abre un balcón que lleva protección a base de reja y un arco de medio punto que, como los otros en las varias caras del único cuerpo de la torre, se abre entre pilastras estriadas e impostas de trazo sencillo. El único cuerpo de la torre es de planta cuadrada y sus esquinas fueron resueltas en ochavos a los que se sumaron dos columnas medias muestras con capitel de ascendencia corintia y un entablamento de pequeñas dimensiones que se agrega al otro elemento igual que recorre todo el exterior de los muros. Sobre la amplia cornisa en que se resuelve el entablamento sigue un pequeño basamento y, luego, el remate de la torre, que es un cupulín de planta octagonal al que, a su vez, remata, un pequeño volumen de cantera que soporta a la cruz del templo.
La portada fue compuesta con apoyo en un eje vertical de composición que vincula la puerta de acceso con la ventana de coro y con un nicho en el tímpano del muro curvo que domina su diseño, La puerta ocupa un vano de medio punto cuyas jambas se resolvieron como pilastras y cuyas impostas se apoyan en un esquema de capitel que caracteriza al diseño. El arco va moldurado y su clave colinda estrechamente con el arquitrabe del entablamento que soportan las dos pilastras que flanquean toda la composición de esta parte baja de la portada. Sobre la
comisa del entablamento va la ventana del coro, que es de trazo rectangular vertical y cuyo marco también presenta estrías. Más arriba, como se anotó, se encuentra un nicho en el que aparece una imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción en piedra que ya acusa los efectos del desgaste a que la han conducido las lluvias, el viento y quizá otros agentes.
Es de destacar que la portada lateral oriente de la capilla haya sido resuelta con algo más de elementos ornamentales y simbólicos que la principal: se trata de un vano de acceso en forma de arco de medio punto al que flanquean pilastras estriadas de las que se desprenden las jambas y las impostas. Tanto las enjutas como el friso del arquitrabe llevan profusa decoración a base de
motivos vegetales.
El interior de la nave es de gran sencillez si bien sigue destacando un pequeño e interesante retablo que crea, por lo menos, algunas dudas razonables sobre su origen: se trata del principal entre los objetos del recinto y de una pieza concebida y construida como pórtico y con las funciones de un retablo de un solo cuerpo definido por dos juegos de tres columnas helicoidales -salomónicas- que soportan un entablamento que se ciñe al trazo de los apoyos para recibir, en su porción más saliente, un frontón curvo al que completan varios tipos de ornamentaciones tanto en su intradós como en su extradós. Las columnas helicoidales terminan en capiteles en los que se advierte alguna influencia del orden clásico corintio y a los que se agregaron
representaciones de aves muy difícimente identificables aunque bien podría tratarse de pelícanos, especie con la que suele representarse rasgos de sacrificio que caracterizan parte del catolicismo.
La nave ha sido organizada por su estructura en seis tramos que se señalan con los apoyos de la cubierta: contrafuertes en los exteriores y pilastras adosadas en el interior. Esas soluciones ya no corresponden al aspecto general de la capilla pues su cubierta fue sustituida, en algún momento del pasado reciente, por una obra de concreto lo mismo en las vigas que en la losa.
Anexo a la capilla se halla el volumen que resguarda "el pocito": se trata de un primer volumen que conduce a una segunda capilla, ésta mucho más sencilla y con una sola imagen de la Virgen, de la que se pasa a un pequeñísimo patio en el que se conserva el pocito acompañado de una tienda de recuerdos alusivos al sitio. El pocito es sólo un brocal de cantera que lleva la protección de un marco sobre el cual se encuentra un nicho moderno en el que se guarda una imagen de la Virgen de San Juan de los Lagos en cantera.
El primer milagro de la Virgen de San Juan de los Lagos, según las tradiciones que han trascendido localmente, consistió en devolver a la vida a una niña que murió al desempeñarse en un circo.
El hecho tuvo lugar en 1623, años después de que los hermanos menores franciscanos fundaran la capilla del hospital, como habían hecho en muchos otros sitios de Jalisco desde su llegada cerca de la mitad del siglo XVI.
La capilla del hospital, o de indios, fue abierta bajo la advocación de la Limpia Concepción: probablemente a ello, y a que la Virgen había quedado relativamente olvidada en un segundo espacio del hospital de la Concepción de San Juan Bautista de Mezquititlán (antiguo nombre de San Juan de los Lagos), la devoción a la imagen comenzó a extenderse desde ese primer sitlo si bien las obras para dotarla de una casa propia fueron iniciadas prácticamente unos años después, en 1632. El Pocito que acompaña a la capilla ha sido objeto de diversas historias y leyendas con el propósito de vincularlo tanto al primer milagro como a la devoción a la Virgen. Lo más probable, sín embargo, es que ese pozo, del que se obtenía agua clara, contribuyó a hacer posible una parte de la colonización definitiva de la comunidad en torno de la capilla de hospital.
Orden religiosa (original)
Hermanos Menores Franciscanos
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Jalisco > San Juan de los Lagos > San Juan de los Lagos (140730001)
Estado Municipio Localidad (Original)
Jalisco, San Juan de los Lagos, San Juan de los Lagos
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Luis Moreno esquina Primera
Número y/o identificador de la vialidad o calle
25
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
Centro
Código Postal
47000
Planta arquitectónica (original)
Rectangular
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público (culto católico)
Tipo de uso del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
14 junio, 2009