Antecedentes históricos
La parroquia de Villa Hidalgo se encuentra en la calle que conduce a la zona sur de la plaza principal del poblado. No forma parte de ese espacio central de la localidad, pero sí se encuentra en todas las perspectivas de la población gracias desde luego a las alturas de sus torres y gracias, también, a que el área de desarrollo del poblado se encuentra relativamente lejos de la zona central y tradicional del asentamiento.
La parroquia está resguardada por su atrio y por una barda que consta de un muro de mediana altura al que completa una celosía de piezas de tabique colocados en diagonales sobre la que corre un juego de molduras al que contiene una sucesión de pilares terminados como almenas. Como la obra se encuentra en una esquina, el atrio lleva dos accesos y sus correspondientes portadas: se trata, en ambos casos, de arcos trilobulados y apuntados soportados por dos pares de columnas a las que coronan capiteles inspirados por el orden clásico compuesto.
El atrio de la parroquia es un espléndido jardín cuyos árboles, por zonas, llegan a ocultar los elementos arquitectónicos del monumento. A pesar de ello, y de la fortuna que representa contar con esas especies vegetales, ha de reconocerse que los paramentos del edificio han sido cuidadosamente dispuestos con la combinación de aplanados y lienzos de materiales aparentes junto a piezas de cantera labrada muy interesante.
La fachada principal se encuentra al final de un camino atrial sólida y profusamente sombreado. Es de una anchura considerable e incluye los cubos de las dos torres que debieron construirse para disponer los campanarios. La portada, situada entre los cubos, es de dos cuerpos y termina en un remate relativamente reciente en el que se halla una inscripción que recuerda a quien encabezó las tareas de conclusión del templo. El primer cuerpo de la portada está formado alrededor de un sencillo arco de medio punto al que flanquean dos columnas medias muestras y dos pilastras en los extremos, apoyos todos que reciben un entablamento muy respetuoso de las soluciones clásicas. Las jambas del arco, como conviene subrayarlo, son los elementos resueltos con mayor apego a los lineamientos básicos de la cantería.
El segundo cuerpo de la misma portada aloja desde luego a la ventana de coro, vano de trazo trilobulado al que flanquean las prolongaciones de las columnas medias muestras y las pilastras que se inician abajo para, igual, soportar un segundo entablamento, pieza sobre la que se alza el nuevo remate de la composición, elemento que fue erigido cuando se acometió la obra de la segunda torre del conjunto, la que se ubica al poniente del acceso.
La portada lateral del templo, que mira al oriente, también lleva un arco de medio punto sencillo y pilastras que lo flanquean para soportar un entablamento y, luego, un frontón triangular roto, componente que también procede de una cierta evocación de las formas y las soluciones clásicas.
El interior de la nave del recinto está dominado por la escasez de ancho de la obra y, sobre todo, por los elementos que forman la estructura y la cubierta del edificio, es decir, por pilastras de cantera y aplicaciones de hojas de oro en sus filos que se continúan en los arcos formeros, así como por la sucesión de las tres bóvedas vaídas de la nave que concluyen en los arcos torales y en las pechinas que reciben las cargas de la cúpula.
La cúpula que cubre el crucero del templo es de planta octagonal y procede de un trazo tradicional que incluye un sencillo tambor, vanos en cada cara de ese elemento y la bóveda semiesférica con que se resuelve la techumbre. La cúpula, como se anotó, descansa sobre pechinas que llevan pinturas que recuerdan a los evangelistas, condiciones todas que emparentan a esta obra con muchas otras en el Estado de Jalisco y que hacen evidente la existencia de por lo menos una corriente de constructores populares muy bien adiestrados en las artes de la edificación que caracteriza esta zona de los Altos.
Los pavimentos de la iglesia son de madera de mezquite, como también fue habitual en la región durante mucho tiempo. Llama la atención que se haya conservado en tan buen estado y que continúe prestando sus servicios en las modestas condiciones de mantenimiento que suelen acompañar la vida de estos edificios. El contraste entre ese piso y los aplanados de los muros interiores permiten distinguir, de manera fácil y rápida, las cualidades de los altares laterales en el crucero, uno dedicado a San José y el otro a la Purísima Concepción.
La parroquia está organizada, en suma, sobre un esquema tradicional y completo que lo mismo incluye coro que otros elementos, como la sacristía que se encuentra en el lado poniente del presbiterio y la capilla lateral, a manera de ampliación de la nave que se extiende hacia el otro costado, el oriente. Esa capilla, que además tiene acceso desde las oficinas de la parroquia, ahora es utilizada como reserva del Santísimo.
El objeto más importante del interior del templo es desde luego el retablo que preside el presbiterio: se trata de una pieza de un solo cuerpo que asume las formas de un pórtico de tres calles delimitadas por cuatro pares de columnas a las que coronan capiteles del orden compuesto y sobre los que corre un entablamento que se interrumpe al centro para alojar un nicho en el que se conserva un lienzo con la imagen de la Virgen de Guadalupe en el mismo eje sobre el que arriba, se hace aparecer sin nicho, y con límites muy peculiares la Santísima Trinidad entre nubes, abajo, y un resplandor dorado, arriba. Uno de los aspectos de mayor interés del retablo está en su propuesta de incluir al muro testero en la composición toda vez que sus varios elementos destacan del fondo del muro y luego se resuelven con una sucesión de pequeños cuerpos horizontales que acompañan al sagrario.
Villa Hidalgo es, ahora, un importantísimo centro productor de artículos textiles que sirve lo mismo a la región de los Altos de Jalisco que a Aguascalientes y a la zona de León, en Guanajuato.
Es, pues, un pueblo industrioso y próspero que se ha desarrollado en un medio de respeto a sus valores tradicionales pues las obras modernas y contemporáneas se encuentran sobre varios ejes fuera de los ámbitos de la mancha urbana tradicional.
Los procesos de desarrollo y de progreso de la comunidad proceden, como la mayor parte de sus valores característicos, de la segunda mitad del siglo XIX y acaso hasta de los primeros años del XX. La iglesia dedicada a la Santísima Trinidad lleva grabadas las fechas en que fueron terminados algunos de sus elementos constitutivos más interesantes, momentos que se iniciaron hacia la década de 1890 y concluyeron en 1904, como lo revela la inscripción sobre la portada lateral oriente del templo.
Orden religiosa (original)
Diocesano
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Jalisco, Villa Hidalgo, Villa Hidalgo
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Independencia
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Planta arquitectónica (original)
Cruz Latina
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público (culto católico)
Tipo de uso del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
14 junio, 2009