Antecedentes históricos
La capilla de la Virgen del Refugio se encuentra en el atrio de la parroquia de San Francisco de Asís, en el centro de Tepatitlán. Su espacio exterior es, así, el mismo de la principal construcción religiosa de la ciudad, de manera que puede considerarse uno de sus anexos, como los que patrocinaron y erigieron grupos de seglares en las cercanías e incluso en los mismos atrios de otros establecimientos vinculados de alguna manera con las acciones de los hermanos menores franciscanos.
Esta iglesia se eleva sobre un eje paralelo al eje de la parroquia; fue orientada al revés de la iglesia grande, pues la que fue su portada principal alguna vez vio al oriente. Su único acceso actual se abre al sur, al atrio que, como se anota, comparte obligadamente con la parroquia.
Las fachadas de la capilla han sido terminadas con aplanados y con aplicaciones de cantera en placas en los elementos estructurales y en los que requieren destacar por su importancia simbólica. Con el propósito de atribuir a la portada lateral la relevancia de puerta principal que no tuvo, a principios del siglo XX se le agregó una espadaña que se alza sobre el mismo eje de la puerta. Por lo demás, la fachada que se observa desde el atrio de la parroquia sigue siendo una fachada lateral, con los contrafuertes expuestos, con los ajustes en las dimensiones de los muros y hasta con las ventanas que iluminan de lado las zonas más cercanas al área de las celebraciones. También forma parte de la fachada el volumen de la cúpula que se alza en el tramo anterior al presbiterio, objeto que es de planta elíptica y de la que se ven el tambor y los recubrimientos de su parte superior a base de azulejos en los colores que tradicionalmente se utilizan en estos elementos: amarillo y azul.
La portada de acceso propiamente dicha es sólo un vano en forma de arco de medio punto al que flanquean dos columnas medias muestras y, luego, dos de los contrafuertes de la estructura. Lleva impostas de linaje clásico y una cartela con el símbolo de los franciscanos en relieve sobre la clave del arco.
El interior de la nave de la capilla es de extrema sencillez pues la obra es ciertamente muy pequeña: el ancho del espacio que debe rondar los seis metros fue proporcionado en el otro sentido mediante cuatro tramos de estructura: de ello dan evidencia las pilastras que se encuentran integradas a los muros laterales tanto para recibir un entablamento muy elaborado que recorre el interior del templo como para cargar los arcos de medio punto que sostienen las bóvedas de arista que cubren el área de las asambleas.
La capilla tiene desde luego vida propia y está preparada para ello. En ella, sin embargo, se observan cualidades que sugieren, o prueban, su apego a las actividades de la parroquia. En primer
lugar debe destacarse que el presbiterio se extiende detrás de una reja colocada a la altura del comulgatorio, circunstancia que debe situarse entre las más inusuales de los espacios dedicados
al culto en los Altos de Jalisco aunque, a pesar de todo, es perfectamente posible entender a qué se debe esa previsión. En segundo lugar vale agregar que la capilla presta eficientemente sus
servicios como reserva del Santísimo de la parroquia, condición que crea un vínculo entre las dos cualidades del templo y que, sobre todo, hace propicia la buena relación entre el espacio
religioso y la comunidad.
El presbiterio, así, esta integrado, detrás de la reja, por el área mínima que demanda la zona de celebraciones, es decir, por el altar y unos cuantos objetos de apoyo complementarios. El muro
testero, que en su parte superior se resuelve en un tímpano sencillo, lleva un pórtico que asume las funciones de un retablo: se trata de una pieza de un solo cuerpo y un remate. El primero se forma entre las dos columnas exentas que soportan el entablamento que luego sigue atrás, adosado al muro y plásticamente apoyado por dos pilastras de cada lado. Sobre el entablamento se eleva un frontón triangular también de ascendencia clásica si bien contiene algunos elementos ornamentales que lo hacen aparecer un tanto más complejo de lo que es en realidad. Remata la composición un resplandor que se forma alrededor de una cartela en la que se observa una estrella.
El eje de composición del retablo, por supuesto, es la referencia que se utilizó para la colocación del lienzo en el que se interpretó la imagen de la Virgen del Refugio, pieza a la que, desde un
punto de vista iconográfico, flanquean dos imágenes escultóricas: San Joaquín al lado del Evangelio y Santa Ana en el costado de la Epístola. En el espacio medio del presbiterio hay una tercera
escultura, desde luego la más importante del recinto: un Cristo en la Cruz de linaje popular pero de muy buena factura.
A pesar de sus pequeñas dimensiones, la capilla de la Virgen de El Refugio está compuesta con varios elementos de interés: se trata de la portada que fue su principal acceso y que hoy sólo es observable desde los anexos de la parroquia; del coro que desafortunadamente ya no está en uso; de un salón anexo que de seguro fue su sacristía y que presenta una bóveda de arista sobre la que se alza una pequeña linternilla que la ilumina, y, desde luego, de una cúpula de planta elíptica muy alargada que se eleva sobre un tambor que lleva ocho vanos en forma de arcos rebajados y en cuya superficie curva y continua se ensayó una pintura abstracta, una condición que también debe ser considerada entre los componentes menos habituales del medio del
patrimonio cultural edificado en el Estado de Jalisco. Quizá convenga agregar que a las capas pictóricas de la cúpula las acompañan varias manchas producidas por la humedad, lo que contribuye a acentuar la abstracción del mensaje que parece sólo apoyarse en una interpretación de un resplandor cruzado por cuatro líneas determinadas como los eslabones de cadenas. Para seguir con esa línea de expresión, vale decir que en las pechinas se pintaron representaciones del Sagrado Corazón e interpretaciones de los anagramas de María.
Observaciones
La cercanía de la capilla de Nuestra Señora del Refugio a la parroquia de San Francisco de Asís podría tomarse como una sugerencia acerca de su origen, en especial de la época en que las casas de los hermanos menores incluían, en sus conjuntos, pequeñas capillas dedicadas a integrar los hospitales de indios. Incluso la titularidad de la parroquia parece subrayar esa circunstancia.
La historia de este edificio, sin embargo, no se encuentra en aquellas tempranas relaciones establecidas en la época de la evangelización. Se trata de una capilla que debió agregarse al
conjunto de la parroquia para alojar la devoción a la Virgen del Refugio y a la exposición temporal y horaria del Santísimo de la parroquia.
La obra se debe, según lo consignan las inscripciones en la parte alta de su espadaña, a trabajos realizados en los últimos años del siglo XIX. La obra parece haber sido terminada en dos temporadas, en 1904 y en 1907, después de varias temporadas de labores que fueron iniciadas mucho antes, quizá, como se anota, cuando se pretendió que la capilla fuera una de las secciones de la parroquia.
Orden religiosa (original)
Diocesano
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Jalisco > Tepatitlán de Morelos > Tepatitlán de Morelos (140930001)
Estado Municipio Localidad (Original)
Jalisco, Tepatitlán de Morelos, Tepatitlán de Morelos
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Jesús Reynoso
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Planta arquitectónica (original)
Rectangular
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público (culto católico)
Tipo de uso del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
14 junio, 2009