Imagen principal
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Clave del inmueble
MX-SC-DGSMPC-BI-14-003754
Nombre del Inmueble
El Calvario
Nombre del Inmueble (en cédula)
El Calvario
Periodo legal del inmueble
Época
Siglo XX
Siglo de inicio de edificación
URL de Cédula del inmueble
Estudio Monográfico
Antecedentes históricos
La parroquia de El Calvario remata el extremo oriente de una de las vastas plazas que integran el elenco de espacios públicos abiertos del fraccionamiento denominado Jardines del Bosque, en la zona poniente de Guadalajara. La iglesia está integrada, por sus alturas y materiales, al conjunto de habitaciones que delimitan la plaza, de manera que no se trata de una obra ostentosa o que pueda ser considerada como un punto de referencia. Ocurre que la amplitud de la plaza, la extensión de sus pavimentos y la distancia que media entre los jardines y la escalinata de acceso
al templo terminan por atribuirle a la iglesia un aire de accesibilidad y recogimiento que Luis Barragán obtuvo de las varias sucesiones de ámbitos que él mismo planteó.
Las varias fachadas de la parroquia son de extrema sencillez, condición que también se acentúa por el uso de cantera clara como recubrimiento. La principal, que se encuentra en un nivel de cerca de 1 m sobre el nivel medio de la plaza, acusa sólo la presencia de elementos utilitarios, desde la puerta, de trazo rectangular, hasta las dependencias de la parroquia, al norte, y la torre del campanario, al sur.
Los espacios asociados a la parroquia se expresan sólo por medio de puertas y ventanas de las oficinas han sido modificadas en el pasado reciente y la torre del campanario se conserva como un muro apoyado por otro, transversal, que da lugar, en lo alto del primero, a un único vano, rectangular, que aloja a una campana.
La portada propiamente dicha es una puerta rectangular, de madera, a la que cubre un marco de concreto reforzado que lo mismo produce sombra y protección que introduce un elemento de composición volumétrico en una fachada que pudo ser sólo un plano. Frente a la portada se alza una cruz de acero que señala el primer camino en la comprensión de los componentes que resuelven la advocación del templo en El Calvario.
En el interior de la única nave destacan las luces que Luis Barragán hizo introducir como elementos de composición sobre el presbiterio. Como luego fue habitual en el trabajo de este maestro
jalisciense, la luz natural es prácticamente un objeto que cambia, se mueve y, al hacerlo, conduce a los elementos y los objetos que ilumina. El presbiterio de la parroquia no procede de un
esquema de simetría sino de un arreglo que trasciende el análisis de un solo espacio y se extiende por todo el edificio: en el muro lateral norte se abre una ventana que lleva un vitral en tonos
ámbar y el muro lateral sur fue planteado para recibir una pintura, condición que se logró hasta varios años después de la conclusión del templo.
En el presbiterio, además de la luz, se encuentra una formidable corona de espinas que pende del techo, símbolo que escogió el maestro Barragán para resumir, en un solo objeto, la carga
conceptual y pastoral de el calvario como resumen de todo el trabajo. La parte baja del muro testero fue resuelta por el arquitecto de un modo novedoso y audaz, condiciones ambas de la arquitectura del siglo XX, pues dispuso una celosía entre la sacristía y el área de las celebraciones, de manera que la liturgia puede consumarse prácticamente sin límites visuales.
El mural que se agregó al templo sobre su muro lateral sur es obra de Alfonso Lara Gallardo, quien también interpretó las esencias de la Pasión de Cristo en su calvario. La obra es de gran mérito y va fechada en 1975. Tanto la agrupación urbana conocida como Jardines del Bosque, y la ciudad, como la comunidad en general, tienen un enorme valor común en la parroquia de El Calvario: se trata de un edificio en el que se recrean, desde puntos de vista de la más alta cultura arquitectónica, los vínculos de cohesión que hacen única a la arquitectura religiosa.
Observaciones:
Esta obra es representativa de la arquitectura del siglo XX y no sólo de Guadalajara sino se diría que hasta del país: a considerarla así concurre, sobre todo, la circunstancia de que se trata de un proyecto temprano de Luis Barragán, el célebre creador tapatío que tantos conceptos de "lo mexicano" aportó a la planeación y a la creación de espacios, en particular a aquellos en los que los símbolos desempeñan papeles de relevancia.
La actual parroquia de El Calvario es una obra de los primeros años de la década de 1950, cuando el mismo maestro colaboró en el trazo y en la identificación plástica del ensanche denominado Jardines del Bosque, fraccionamiento que pudo llegar a tener una importancia comparable a la que luego tuvo Jardines del Pedregal en la Ciudad de México.
Por todo ello, y desde luego por ser una de las construcciones que caracterizaron el primer periodo de Luis Barragán, se plantea y se propone considerar el trabajo como integrante del acervo patrimonial de la ciudad de Guadalajara y del país en su conjunto.
Orden religiosa (original)
Diocesano
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Jalisco, Guadalajara, Guadalajara
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
La Cauda
Número y/o identificador de la vialidad o calle
2615
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
Jardines del Bosque
Código Postal
44320
Otra localización
N/A
Planta arquitectónica (original)
Rectangular
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 diciembre, 2008









