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Antecedentes históricos
La capilla, en el esquema de composición que dio lugar a un número muy crecido de haciendas en varios sitios de Jalisco y del país, forma parte del complejo habitacional y de recibo que en las haciendas recibió el nombre de "casa grande". En cierta forma, además, se trata de un edificio comprendido en el área de otro, el mayor que incluso le da acceso y llega a confundir las funciones de uno y otro.
La obra religiosa ahora pública y de propiedad federal remata el portal de acceso a la "casa grande" por el lado sur de la composición. Se trata de un volumen de planta en forma de cruz griega que, sencillamente, por medio de uno de sus sectores, prolongaría el ámbito del pórtico, sector del conjunto que, de hecho forma su atrio.
En vista de que la capilla fue un área reservada, estuvo comunicada sólo desde dentro de las áreas privadas de la "casa grande". El espacio que debió cumplir las funciones de su atrio, que no fue necesario como receso sino sólo como vestíbulo, estuvo incorporado a un andador que, además, hacía las veces de fachada y de área distribuidora de la hacienda.
La elevación de las cubiertas de la capilla respecto de la altura media del portal se debe, en esa misma circunstancia, a la necesidad tradicional de destacar el espacio destinado a un uso tan específico como el de culto. A esa consideración hay que agregarle que, además, los autores de la obra decidieron agregar una cúpula, un elemento, ése sí, poco frecuente en la compisición de obras integradas a una hacienda.
El atrio de la capilla, así, es un largo salón que, en días señalados, también se utilizan como ampliación de la nave de ferigresía pues está en sombra y sobre el mismo eje de composición que vincula el andador, la entrada y hasta el presbiterio de la iglesia. La fachada principal, en sentido estricto prácticamente no existe y, acaso sólo sea visible, y eso parcialmente, desde las azoteas del pórtico. La fachada lateral que ve al oriente, es decir, la incorporada al portal, puede entonces considerarse como la principal del templo: se trata, en efecto, de una fachada lateral en la que sobresalen los volúmenes del recinto de culto, la cúpula que cubre el tramo anterior al prebisterio y la espadaña , que asiste el perfil a la composición de ese paramento.
La obra se alza sobre un esquema de planta en forma de cruz griega adaptada a las peculiaridades estructurales del casco de la hacienda, anotación que se hace pertinente porque un volumen, como brazo de crucero, parece apoyar, en la distancia, el arranque de la cúpula. Ese volumen corresponde en realidad a un salón que tiene la apariencia de ser un agregado al
volumen para efectos de ampliación. La cúpula es un alto volumen que acusa su trazo de planta circular, un espigado tambor con ocho ventanas inscritas en arcos de medio punto y una cúpula que, a la manera tradicional lleva óculos en cada uno de sus gajos.
La fachada, como todo en el complejo de la "casa grande", está terminada en aplanados y va cubierta por pintura vinílica blanca, otra condición que debe reconocerse como habitual en esta clase de espacios en el medio arquitectónico de las haciendas en Jalisco. El muro de la fachada lateral, característica esa sí peculiar de San Antonio, se prolonga hacia el norte prácticamente de manera interminable pues el pórtico mide de largo mucho más que la capilla de profundidad. Entre los principales de sus materiales se encuentran el adobe y el tabique asociados en una sabia combinación que por fortuna ha sido preservada de los agentes y de otras fuentes de deterioro.
La espadaña de la capilla, que contiene las campanas necesarias en este tipo de espacios, es un muro que, sencillamente, pasó de lo sencillo a lo depurado en la medida en que también fue, durante algún periodo inicial del complejo, a alojar pequeñas ornamentaciones influidas por las habituales interpretaciones locales del neoclásico, como las pilastras adosadas que flanquean los vanos de las campanas, aperturas en el muro que asumen las formas de arcos de medio punto.
El acceso a la obra está señalado por un arco que, como se ha indicado, remata el espacio del andador a cubierto que integra el portal de la "casa grande". Se trata de un sencillo vano que sigue el trazo del medio punto y al que completan, a modo de decoración, molduras y pintura que simulan situarlo inscrito en otro arco y dentro del espacio que señalarían pilastras adosadas a ambos lados de dos pilastras y de dos impostas que, ésas sí, determinan las dimensiones de la entrada.
La planta del edificio produjo una nave también sencilla aunque pequeña. La altura de los muros y el acabado de la cubierta con un plano horizontal -quizá producto de una bóveda catalana-, produce, a su vez, una sensación de elevación que subraya la altura de la cúpula, elemento que interrumpe la continuidad de la nave para introducir luz natural a la composición del interior. El
presbiterio es también un producto de la sobriedad y hasta de la pulcritud: fue resuelto con un altar y con un solo arco de cantera que aloja dos figuras, la de San Antonio abaj, sobre el sagrario, y un Cristo mayor que el tamaño natural, arriba, en el límite entre los espacios verticales y el tímpano del arco. A ambos lados de la Cruz se colocaron otras dos imágenes de linaje
popular.
La cúpula, como se anota, es de planta circular y lleva todos los elementos que se han considerado tradicionales en la arquitectura popularmente interpretada; destacan, empero, los vitrales que ocupan los ocho vanos que definen el tambor así como los óculos abiertos en el intradós de la composición.
Esta capilla, como fue habitual en la época de florecimiento de las haciendas como unidades productivas en el campo, no es un edificio aislado sino parte de un complejo mayor denominado "casa grande", espacio que, igual que en otros sitios, fue el sector característico de la hacienda de su nombre. de hecho el pórtico de la "casa grande" forma el atrio de la capilla que fue un
recinto privado durante mucho tiempo antes de, después de los repartos agrarios, la obra de carácter religioso pasara a ser patrimonio y lugar de reunión de la localidad.
Las obras de integración de la capilla -y de la hacienda- proceden de varios periodos constructivos si bien, como reza una inscripción en la espadaña, los trabajos fueron concluidos en su mayor parte en 1911. Las fechas entre las que se podría ubicar el desarrollo del conjunto, por otra parte, coinciden con la adopción de los rasgos y los detalles del estilo neoclásico, condición que fue una característica en varias zonas de Jalisco a lo largo de un vasto periodo durante el siglo XTX.
Un dato adicional señala que la capilla, destinada al culto de una sola familia, poseedora de la hacienda azucarera, pasó a ser un recinto abierto al culto de la sociedad en general cuando, en 1937, fue erigido el ejido que, incluso, transformó muchos de los espacios de la hacienda en áreas urbanas y semirurales del naciente poblado, San Antonio Matute.
Orden religiosa (original)
Diocesano
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Jalisco, Ameca, San Antonio Matute
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Sin Información
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
San Antonio Matute
Código Postal
46700
Otra localización
N/A
Planta arquitectónica (original)
Cruz Griega
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 diciembre, 2008







