Imagen principal
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Antecedentes históricos
La parroquia de San Juan de Dios, como en general se conoce al templo, se encuentra en el remate de varias perspectivas urbanas de la mayor importancia en Guadalajara. Y a ello contribuyen, sobre todo, los paramentos que constituyen sus fachadas laterales y posterior y desde luego la torre de su campanario.
Las fachadas laterales siguen desempeñando papeles de relevancia a pesar de que la del norte sufrió algunas alteraciones que dejaron su galería y otros elementos prácticamente sobre la calle; y de que la del sur fue invadida por uno de los inmuebles que fueron ampliados cuando debió ampliarse el espacio para atender la constante presencia de visitantes a la zona y, en ese lado, a la Plaza de los Mariachis.
La fachada principal, que se encuentra en el primer tramo de los predios en la zona oriente de la capital tapatía, lleva una interesante portada y una torre en la que están integrados algunos de
los rasgos arquitectónicos locales más sugerentes. La portada de la iglesia es de dos cuerpos y procede de una organización sobre un eje vertical en el que se abren la puerta, abajo, y la
ventana de coro, arriba. El primer vano está inscrito en un arco de medio punto flanqueado por dos columna medias muestras de fuste estriado y capitel sencillo que reciben un entablamento
sobre el que se dispuso un juego de tres nichos terminados como conchas: otras tantas figuras escultóricas ocupan esas hornacinas.
Los nichos, que se presentan en número de tres, corresponden a la tradición local en el sentido de resolver problemas de diseño de componentes en edificios abiertos al culto con apego a ese
número simbólico que, además, se considera representativo de las necesarias fuentes de equilibrio que demanda toda estructura de uso comunitario. Sobre el paño de los nichos en la portada
de la parroquia va la ventana de coro, que es de trazo rectangular y en cuyo marco fueron ensayados algunos motivos decorativos a base de vegetales estilizados.
La torre del campanario es una propuesta quizá de la segunda mitad del siglo XIX, de cuando las torres de la Catedral de Guadalajara ya ejercían importantes influencias sobre la arquitectura de una vasta región: ello a juzgar por la importancia del remate de ese elemento, dispuesto evidentemente sobre los dos cuerpos de las campanas. El primer cuerpo es de planta cuadrada , lleva un vano en forma de arco de medio punto en cada cara e incorpora una columna media muestra en la solución de la esquina, detalle que luego se convirtió en un rasgo fundamental de la arquitectura tapatía. El segundo cuerpo es de planta octagonal si bien, y en concordancia con la columna del inferior, las caras que corresponden a las zonas de cambio de paño son de mucho menores dimensiones; también llevan un vano como arco en las caras paralelas a las del cuerpo inferior y, sobre ellos, da lugar a frontones triangulares que terminan por ser representativos de
todo el componente.
En un eje paralelo al de la nave, corre una galería que, por la estrechez relativa del terreno, unía el atrio con las dependencias históricas del inmueble. Se trató, en suma, de una especie de portal de peregrinos lateral y que ahora es una peculiaridad de la obra pues quedó de frente a la calle de Francisco Javier Mina cuando debió ser solamente un espacio asociado al cuerpo de la
iglesia.
El interior del templo es una recreación más del esquema de planta en forma de cruz latina que tanto arraigo tuvo en la arquitectura de Jalisco en el curso del siglo XIX. Al pie de la nave se encuentra el sotocoro y luego, en los tramos segundo y tercero, sendos altares laterales. El primero de ellos está dedicado a la devoción de Santa Eduviges, una figura entrañable para ciertos sectores de la sociedad en Guadalajara.
El templo lleva una cúpula en el crucero y, al final, un presbiterio en el que todo presenta las intenciones de sus autores en el sentido de honrar las enseñanzas del neoclásico o "nuevo estilo"
en un espacio de culto distinguido por su presencia entre la comunidad. La cúpula es de planta octagonal, lleva un tambor de regular altura y una decoración a base de nervaduras no funcionales. El retablo que ocupa el muro testero es un pórtico de columnas con capiteles compuestos y entablamento a manera de saliente que se resuelve con un frontón curvo e interrumpido sobre el que se extiende un resplandor que ocupa prácticamente todo el tímpano del testero. La figura principal es la de San Juan de Dios que auxilia a un enfermo. Esa pieza va flanqueada por otras dos representaciones escultóricas de cierto interés: la Santísima Trinidad en el lado del Evangelio y la de San Miguel Arcángel en el de la Epístola.
OBSERVACIONES
La parroquia de La Santa Cruz y San Juan de Dios es una de las obras tradicionales de Guadalajara. Es tan importante que no sólo dio su nombre a uno de los barrios más antiguos de la ciudad sino que su denominación también se extendió a la del mercado popular de seguro más identificado con la sociedad tapatía desde que la localidad histórica comenzó a adquirir las características que luego la convirtieron en la gran urbe que es en la actualidad.
La parroquia, que más bien es conocida sólo con el nombre de San Juan de Dios, también fue una de las obras precursoras de la urbanización de la capital tapatía del otro lado del río que fue uno de sus ejes principales de desarrollo, el cauce que también lleva su nombre. Todo ello sugiere, desde luego, que se trata de un edificio de linaje virreinal si bien la mayor parte de los rasgos
de la obra, excepción hecha de su galería al lado norte, son representativos del siglo XIX y, en menor medida, de los primeros lustros del XX.
La iglesia, por otra parte, ha sido objeto de algunas modificaciones y de no pocas intervenciones, condiciones ambas debidas a su ubicación pues primero se construyó el nuevo Mercado Libertad en lo que fue el Mercado de San Juan de Dios; luego siguió la apertura de la Avenida Francisco Javier Mina y, finalmente, en su costado sur, el templo vio formarse a la Plaza del
Mariachi, uno de los recesos urbanos tradicionales para varios sectores de la población en Guadalajara. Los trabajos que se mencionan fueron realizados en la segunda mitad del siglo XX, lo que, sin duda, modificó y alteró la organización en torno del templo. A cambio, y a resultas de la integración de la Plaza Tapatía, la obra consolidó su presencia en muchas de las perspectivas más características de la capital del Estado de Jalisco.
Orden religiosa (original)
Diocesano
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Jalisco, Guadalajara, Guadalajara
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Sin Información
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
N/A
Código Postal
N/A
Otra localización
N/A
Planta arquitectónica (original)
Cruz Latina
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Responsable del levantamiento del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 diciembre, 2008












