Imagen principal
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Antecedentes históricos
La Relación de Michoacán, realizada por instrucciones del virrey Martín Enríquez en 1579, nos dice: “…Guanstao, sujeto de Chilchota, quiere decir en castellano Llanada; por otro nombre se llama San Sebastián… Sin embargo, Guanastao, que aquí se denomina Llanura o Llano, se dice en tarasco… Terupehtsiqua…”.
Los actuales habitantes consideran que Huáncito deriva de Huancipo, término con que nombran a las esteras circulares sobre las que se colocan las piezas de barro antes y después de su cocción, ya que a este oficio se dedica casi toda la comunidad.
La Relación Geográfica de Michoacán nos explica que “…descubrió y conquistó esta tierra Cristóbal de Olid por mandato del marqués del Valle. Diéronse de paz de primera instancia a los españoles; aunque desde a poco tiempo se rebelaron algunos y mataron algunos españoles, y sobre esto fueron bien castigados. Ha sesenta años, poco más o menos, que se ganaron…”, lo que nos remonta aproximadamente al año 1522.
En 1599, la crónica de Pedro Villela nos dice: “…tienen su iglesia y hospital muy bueno…”. Actualmente solo se conserva la iglesia; el hospital desapareció, posiblemente en un incendio, ya que los vecinos recuerdan “…la quema de la iglesia…”. Sin embargo, el edificio que actualmente vemos no muestra huellas de fuego.
El atrio es un amplio espacio cuadrado, a la manera de las construcciones de tiempos de la evangelización. Conserva tres accesos que sirven de remate a las calles del pueblo, propiciándose el cruce constante de los vecinos, quienes de esta manera ahorran dar la vuelta a las manzanas que conforman la traza urbana. El piso es de tierra y muestra alto grado de deforestación. Frente al templo se encuentra una plazuela escalonada de cemento que preside el acceso; carece de cruz atrial. Escasos árboles de ancha fronda se encuentran dispersos en el predio, que se delimita por una barda de adobe enjarrada por el mismo material, lo que le confiere alto grado de tipicidad.
La fachada muestra indicios de haber sido remodelada en el siglo XIX por el mismo autor que construyó el altar, ya que en la predela se nos indica que, entre 1810 y 1812, el maestro José García de Pichátaro dirigía los trabajos de decoración del artesón, la construcción del altar principal y la fachada.
Esta última consta de tres cuerpos y tres calles, formadas por columnas de corte toscano que continúan en el primer y segundo cuerpo; dos de ellas flanquean el acceso principal y otras similares rematan cada extremo del paramento. El acceso es a través de un arco de medio punto; a eje del mismo se encuentra la ventana del coro, en el segundo cuerpo, de corte gotizante y tapiada parcialmente con un cerramiento de madera y un murete de tabique. El tercer cuerpo es liso, en forma de frontón, rematado en una cenefa de cantera.
La división de los cuerpos es mediante entablamentos de doble moldura, con friso sin decorar; en el cuerpo más alto vemos un frontón curvo seccionado que nos habla de una remodelación inconclusa de características neoclásicas.
Es notorio que no fue posible concluir la obra, que por su proporción llevaba trazas de ser de buena calidad. El paramento está aplanado con mezcla terciada y pintura blanca a la cal.
La torre es de reciente construcción; se ubica al lado izquierdo de la nave y aún no está concluida. Se desplanta de un primer cuerpo construido para tal fin desde el siglo pasado, ya que Huáncito, como el resto de las capillas de la cañada, carecían de este elemento.
Está hecha en concreto y tabique sobre el cubo inferior de mampostería; el diseño carece de interés artístico.
La nave es de planta rectangular, con ábside plano de 30 m de largo por 11,65 m de ancho; los muros son de adobe desplantado sobre mampostería de piedra volcánica y lodo, aparentes al exterior y pintadas con vinílica por el interior. Muestran claros indicios de haberse modificado las alturas; los vanos fueron abiertos en el siglo XIX, consistentes en ventanas largas verticales con jambas de marco completo, moldurado al interior.
El piso es de mosaico de pasta; cambia de nivel hacia el presbiterio, en donde se encuentra un altar de características ultrabarrocas, conformado por tres calles y presidido en el segundo cuerpo por la imagen de San Sebastián.
La cubierta al exterior es una de las más interesantes de la región, ya que está dividida en dos partes: la primera, desde el acceso, con vigas planas y tablones, y la segunda es un artesón de medio cañón con una batea semiesférica sobre el altar. El cañón está compuesto de tablones separados entre sí por cerchas; la media batea se compone de seis secciones triangulares dispuestas de tal manera que, a base de una superficie reglada, conforman cuarto de naranja.
de todo el artesón, solo cuatro tramos conservan la policromía; los otros tres son más recientes y sustituyen a los originales “que ya estaban muy viejas”. En el ábside ya casi no hay policromía y las humedades han eliminado el bol y el enlucido, con todo y policromía.
Los daños son tan considerables que es posible que no subsista por mucho tiempo y se pierda así el único artesón diseñado a la manera de tapiz en filigrana. Sobre las cerchas se apoyan vigas en voladizo que una vez sirvieron de paso para comunicarse hacia “la granada”, elemento simbólico de profundo sentido religioso en el grupo tarasco, de los que solo tres subsisten en toda la entidad.
La sacristía es una habitación rectangular que conserva en buenas condiciones esculturas de imaginería indígena, así como un lienzo que seguramente perteneció a algún altar ya inexistente. Vemos en el interior del edificio esculturas de caña de mano indígena de interés artístico, como son: la Inmaculada Concepción, Jesús Crucificado, Nuestra Señora de los Dolores y San Sebastián con su víbora de monedas, además de San Isidro Labrador y la pequeña imagen de San Francisco. La mayoría de estas piezas fueron reintegradas a la iglesia después de la amenaza agrarista y son custodiadas con celo por los vecinos.
La casa cural es reciente y presenta alto grado de abandono; está construida en concreto y tabique, se ubica a un costado de la nave y colinda con lo que fue la antigua huerta, hoy invadida en gran parte por los vecinos colindantes.
Orden religiosa (original)
Franciscana
Grupo religioso fundador
Estado, Municipio, Localidad
Estado Municipio Localidad (Original)
Michoacán, Chilchota, San Sebastian Huancito
Tipo de vialidad o calle
calle
Nombre de la vialidad o calle
Principal
Número y/o identificador de la vialidad o calle
sin número
Tipo de asentamiento humano
colonia
Nombre del tipo de asentamiento humano o colonia
Pueblo de Huácinto
Código Postal
59792
Otra localización
Huancito
Planta arquitectónica (original)
Una Nave
Planta arquitectónica
Categoría arquitectónica
Tipo de propiedad
pública
Uso inicial del inmueble
culto público
Tipo de uso del inmueble
Uso actual del inmueble
Fecha del levantamiento del inmueble
1 octubre, 1996

































